Dassin, Jules

Nombre Jules Dassin
Actividad Director
Lugar de nacimiento Middleton Connecticut
Fecha de Nacimiento 18 de diciembre de 1911
Lugar de fallecimiento Atenas Grecia
Fecha de fallecimiento 31 de marzo de 2008
Filmografia

tomado de wikipedia

Julius Dassin (18 de diciembre de 1911Middletown (Connecticut)Estados Unidos – 31 de marzo de 2008AtenasGrecia) fue un guionistaescritoractor y director de cine estadounidense de origen judío-ruso. Es padre del cantante Joe Dassin.

Tras una importante carrera cinematográfica, entre 1941 y 1950, acabó trasladándose a Francia, al ser incluido en la lista negra de Hollywood durante el macarthismo. Allí cambió su nombre por el de Jules, continuando con su profesión. Finalizó rodando en colaboración con Grecia.

Biografía

Julius Dassin fue uno de los 8 hijos de Samuel Dassin, un barbero y Berthe Vogel, inmigrantes rusos de religión judía.

Entre 1934 y 1936 estudió arte dramático en Europa; luego trabajó de 1936 a 1939 en el Yiddish Proletarian Theatre (ARTEF) de Nueva York como actor y director, produciendo al mismo tiempo programas radiofónicos. En esa década fue militante de izquierda, pero en 1939, con el pacto germano-soviético, abandonó la afiliación expresa.

A partir de 1940, trabajó en Hollywood en calidad de ayudante de dirección de Alfred Hitchcock. Un año más tarde debutó como realizador, e hizo varias películas sobre la época, como El agente nazi y Reunión en Francia. Más autónomo es su film inspirado en una historia de Oscar WildeEl fantasma de Canterville.

Lo mejor de su obra se inscribe en el cine de gángsters y policiaco de posguerra: Fuerza bruta (Brute Force1947), La ciudad desnuda (The Naked City1948), que es al tiempo un documental sobre Nueva York, y Mercado de ladrones(Thieves’ Highway1949). Son películas de gran valor visual, que a menudo se han incluido en el llamado ‘cine negro’.1

Estaba dotado de un estilo realista, muy incisivo y acaso violento. Por las denuncias, en la persecución maccarthista, le llevó a exiliarse en Europa. En 1950, Dassin rodó en Londres Noche en la ciudad con el actor Richard Widmark en el papel principal. Realizó en Francia, conocido ya como Jules Dassin, las muy recordadas Rififi (Du rififi chez les hommes1954) y Nunca en domingo (1960).

Luego, casado con la actriz Melína Merkoúri desde 1966, realizó la parte de su obra en Grecia, como por ejemplo El que debe morir (Celui qui doit mourir1956), según la novela Cristo nuevamente crucificado de Nikos Kazantzakis.

Jules Dassin falleció de gripe el 31 de marzo de 2008, a los 96 años de edad.

Candidaturas

Oscar

Año Categoría Película Resultado
1960 Oscar a la mejor dirección Nunca en domingo Candidato
1960 Oscar al mejor guion original Nunca en domingo Candidato

tomado de lapasiongriega

SE APAGÓ LA ESTRELLA DE JULES DASSIN

 

En la tarde de ayer falleció en Atenas, a los 97 años, el cineasta de origen norteamericano Jules Dassin. Nacido en la ciudad de Middletown, Connecticut, Dassin era uno de los ocho hijos de un matrimonio judío que había emigrado desde Rusia a los Estados Unidos, y ostentaba desde hace varias décadas la ciudadanía griega.

Considerado en Grecia como un gran filheleno, se le llegó a calificar de “griego de primera generación”. El mismo director cinematográfico había declarado:”Siempre me he sentido griego, incluso mucho antes de serlo oficialmente. Grecia es mi hogar”.

Entre 1934 y 1936 estudió arte dramático en Europa; y de 1936 a 1939 actuó en el Yiddish Proletarian Theater de Nueva York como actor y director, al tiempo que producía algunos programas radiofónicos. A partir de 1940, trabajó en Hollywood como ayudante de dirección, debutando como realizador en 1942.

Colocado en la lista negra de Hollywood tras la Segunda Guerra Mundial, la persecución maccarthista le llevó a exiliarse a Europa, donde continuó con su labor artística primero en Francia y después en Grecia.

Contrajo un primer matrimonio con Beatrice Launer, con la cual tuvo dos hijos: el famoso cantante francés Joe Dassin (fallecido en 1980 y cuya temprana muerte le provocó una profunda crisis) y la acriz Julie Dassin.

El gran amor de su vida fue, sin embargo, la entonces actriz y luego ministra griega de Cultura, Melina Merkuri, a quien conoció en el Festival de Cannes en 1955, donde ganó el premio al mejor director por la película “Rififí”. Contrajo matrimonio con Merkuri, pero la pareja no tuvo hijos. Juntos rodaron las películas “Ποτέ την Κυριακή” (“Nunca en domingo”), “Τοπ Καπί” (Topkapi) y “Φαίδρα” (Fedra). Tras la muerte de su esposa, Dassin se convirtió en presidente de la Fundación Melina Merkuri, la cual tenía como principal objetivo promocionar la creación del nuevo Museo de la Acrópolis y la promoción y difusión de la cultura griega. Por medio de la Fundación que dirigía, Dassin se dedicó a trabajar en el proyecto por el que había luchado su esposa: lograr el retorno a Grecia de los Mármoles de Elgin, las esculturas y frisos del Partenón que se encuentran en el Museo Británico de Londres.

Conocido también por su activismo en contra de la dictadura durante el período de la Junta de los Coroneles en Grecia, sobre aquella época declaró:”Viví un exilio diferente desde 1967 hasta 1974. Rodé tan sólo una película porque mi corazón sólo sentía una gran decepción por la dictadura en Grecia. Me consagré a Melina permaneciendo a su lado el mayor tiempo posible. El cine no estaba en nuestro pensamiento”.


tomado de elpais

 
El cineasta norteamericano Jules Dassin manifestó ayer, en una entrevista con este diario, encontrarse “profundamente deprimido” por el desarrollo del acto de homenaje a los represaliados del macartismo, celebrado anteayer en el marco del festival. Lo que más lamenta es que la discusión se empobreciera hasta convertirse “en una situación insultante y degradante incluso para el propio Edward Dmytryk”. Al tiempo que cree que se pueden obtener lecciones de cuanto sucedió en el pasado, Dassin se muestra optimista respecto a la actual situación política en Estados Unidos, y anuncia que está preparando un guión sobre su experiencia personal, sobre su vida de exiliado, que piensa poder rdmar en su país de origen.

“Me duele tener que criticar a la organización del festival porque han hecho otras cosas magníficamente”, dice el cineasta “Pero creo que han caído en el error invitando a Dinytryk. Me habían informado de su intención mucho antes. Yo, por mi parte, les reconocí su derecho a querer oír las dos interpretaciones, antagónicas, de los hechos pero me reservé el mío a no querer sentarme en una misma mesa con Dinytryk. Un tanto optimistas, los organizadores del festival creyeron que sería el propio Dmytryk quien declina ría la invitación. No ha sido así y una vez en Barcelona me he encontrado ante el dilema: ¿qué hacer, marcharme de Barcelo na o criticar abiertamente a Dmytryk?. Con inocencia, creí que lo segundo podía funcionar y los resultados están a la vista: me he equivocado”.Dassin desconoce si antes, en algún otro lugar, se había in tentado ya debatir en torno a período de la caza de brujas. No le pareció mala idea que en Es paña, “en donde se ha sufrido incluso mayores persecuciones en contra de la libertad de ex presión”, se quisiera obtener lecciones de un período del pasado norteamericano. “Pero, aunque sea una lástima, no ha servido de nada intentar hablar, ni nada nuevo ha podido ser dicho al respecto”.

Dassin establece el calificativo “batalla” para explicarse qué pasó en aquel entonces: “Una batalla contra un poder que pretende ahogar los intentos de expresión libre y crítica de quienes creen que tienen algo que ofrecer, algo que decir. Como en toda batalla, para ganarla se necesita de una estrategia y la gente que ya en el primer momento acepta callar, pierde. Pero pierde sin remedio. Es una cuestión de reflejos, uno debe ser capaz de decir ‘no, no callaré,’ aunque le prometan poder hablar mejor más tarde si se calla al principio”.

Aunque reconoce que la persecución en Hollywood no llegó a los extremos que se dieron en otros ámbitos, Dassin asegura que “hay muchas clases de muertes y la moral es una de ellas”. Y añade: “No creo en la existencia de dos bandos, de buenos y malos. Se trata de un grupo sólo de personas malheridas que, demasiado implicadas en la historia, tienen dificul tades a la hora de juzgar los he chos con objetividad”.

Jules Dassin, defensor acé rrimo de los cines denominados nacionales, lamenta que el exilio le haya llevado, a menudo, a rozar el producto más “internacional”. “Siempre he hecho un esfuerzo por adaptarme a otros países, a otras culturas. En realidad añoro mi país y le necesito”.

En 1968, Jules Dassin volvió a rodar en los EEUUU. Se trataba de un filme sobre la marginación de los negros que tuvo problemas. A pesar de ello afirma que “el macartismo es hoy impensable en mi país. El americano es un personaje esencialmente demócrata. Incluso cuando comete errores, los hace creyendo defender la democracia. Pero los media le influyen y manipulan”.

A pesar de las dudas sobre el sentimiento político de su país, Dassin confia en poder rodar allí, en un futuro próximo, un filme biográfico. El guión está escribiéndolo ya.


tomado de indiewire

Lo esencial: Las 8 mejores películas de Jules Dassin

A raíz de nuestros Jean-Pierre Melville Essentials de la semana pasada, dedicamos esta entrega de la serie a otro maestro de noir que a menudo está relegado al margen en las listas de directores de renombre. A pesar de cómo su nombre podría verse en el papel, Jules Dassin nació en Middletown, Connecticut, de padres judíos rusos (y para que conste, su nombre se pronuncia como ‘Jewels DASS-in’). Después de un breve periodo de actuación con una compañía yiddish, dirigió su atención a la dirección. Con unos pocos MGMfotos en su haber antes de la Segunda Guerra Mundial, no fue hasta finales de los años 40 que Dassin fue reconocido como uno de los talentos más destacados de la era. Pero sus inclinaciones políticas izquierdistas surgieron durante las audiencias del Comité de Actividades de la Casa de las Américas, y fue uno de los muchos cineastas estadounidenses en la lista negra de Hollywood.

Dassin se vio obligado a mudarse a Europa, y después de un corto período de desempleo, recuperó su estatus como director furiosamente creativo. No solo filmó sus películas en el lugar, sino que también fue un filósofo cinematográfico, mostrando una habilidad especial para descubrir la naturaleza humana a través de una variedad de riesgos laborales. Ya sea el San Francisco blanqueado por el sol de “ Thieves ‘Highway ”, los puertos marítimos de “ Never On Sunday ” y “ The Law ” o las selvas de concreto europeas en “ Rififi ” y “ Topkapi ”, sus ambientes son componentes vitales en su Cuentos y son tremendamente emblemáticos de los peligros de sus personajes.

Al celebrar la nueva restauración de su obra magna meditativa “Rififi” (que comienza su carrera de una semana en el Foro de Cine este miércoles ), nos encontramos con las mejores películas de  este formidable maestro .

“Fuerza bruta” (1947)
A finales de los años 40, Dassin ya había dirigido a personajes como John Wayne y Joan Crawford (” Reunión en Francia “), Charles Laughton (” El fantasma de Canterville “) y Lucille Ball (” Dos personas inteligentes “) Pero no fue hasta este, su octavo largometraje , que comenzó a pasar del director de buen actor al gran director, punto. “No es astucia, no es imaginación. Sólo fuerza. Fuerza bruta “, bromea Art SmithEl alcohólico Dr. Walters, “la fuerza hace líderes. Pero … también los destruye “. A pesar de su consumo de alcohol, Walters es el personaje más sobrio de la prisión en la película, mientras que los convictos ansiosos por escapar como Collins ( Burt Lancaster , en el segundo papel de su carrera), Spencer ( John Hoyt ) y Gallagher ( Charles Bickford ), así como el guardia pasivamente psicótico Capitán Munsey ( Hume Cronyn ), lentamente pierden su control sobre la realidad, ya sea a través de la prisa o la arrogancia. El guión es de Richard Brooks.Los primeros esfuerzos, un esfuerzo arcaicamente inequívoco, pero gracias a la hábil percepción de Dassin con los actores, cada personaje es casi instantáneamente atractivo. El tono noir-ish de este drama clásico temprano de la prisión se ve acentuado por la envolvente fotografía en blanco y negro de William H. Daniels , la estructura fuera de ritmo de los flashbacks encantadores y las mujeres de los prisioneros “en el exterior” (curiosamente acreditadas como tal en la apertura), y Calypso ( Sir Lancelot), un preso que cómicamente canta casi todo lo que dice en forma de canción calmante. Con “Brute Force”, Dassin, un maestro de la dirección de ubicación, crea mucho espacio para respirar en uno de sus entornos más claustrofóbicos a través del cuidadoso movimiento de la cámara y el ingenioso encuadre, estableciendo un alto nivel para la gran cantidad de películas de escape de la prisión. A medida que se adentra en los instintos más bajos de hombres de todos lados, ya sea encarcelados por su sed de poder o por su renuencia a rendirse, pocas películas pueden compararse.

tomado de thetelegraph

Jules Dassin, quien murió el lunes a los 96 años de edad, era un cineasta estadounidense conducido al exilio debido a sus simpatías comunistas tempranas; completó su trabajo más conocido en el extranjero, primero en Francia y luego en Grecia.

Se asoció principalmente con Rififi (1955), un thriller francés famoso por una secuencia de media hora de robo sin diálogo ni música y puntuado solo por sonidos naturales. Al mudarse a Grecia, se asoció estrechamente con la actriz Melina Mercouri, quien posteriormente se convirtió en su esposa.

Juntos hicieron un flujo constante de películas y disfrutaron de un gran éxito con Never on Sunday (1960), la historia de un académico estadounidense y una prostituta griega que cobra solo lo que los clientes pueden pagar y nunca trabaja los domingos. 

Dassin, cuyo nombre parecía francés pero se pronunciaba al estilo estadounidense como Joolz Dass-in, era famoso en su juventud por una variedad de realismo que no sobrevivió mucho a su expulsión de Hollywood.

En los años inmediatos de la posguerra, bajo la influencia del neorrealismo italiano, realizó tres dramas duros de la vida: Brute Force (1947), The Naked City (1948) y Thieves ‘Highway (1949), que ayudó a para restaurar temas de la clase trabajadora y lugares naturales al cine estadounidense después de años de fantasía y artificio.

La Ciudad Desnuda en particular, que representa una persecución a través de los barrios más pobres de Nueva York, abrió nuevos caminos en términos de realismo.

Sus dos primeras películas en Europa, Night and the City (1950), realizadas en Londres, y el thriller francés Rififi, continuaron con este enfoque. pero, desde un punto de vista artístico, conocer a Mercouri fue una bendición mixta. Una actriz extravagante, más grande que la vida, lo alentó en caminos muy alejados de su compromiso original con la verosimilitud y los temas de la clase trabajadora.

Primero colaboraron en He Who Must Die (1957), una coproducción franco-italiana basada en la novela Christ Recrucified de Nikos Kazantzakis. La historia de una obra de Pasión en la que los actores aficionados asumen las características de sus roles bíblicos, tuvo una importancia nueva en el trabajo de Dassin. Fue la película en la que descubrió Grecia y comenzó a luchar conscientemente por el reconocimiento internacional.

Donde una vez hizo tensa, los cuentos de los cuentos semi-documentales de guiones que lograron una especie de poesía urbana casi por accidente, más tarde se centró en obras que ya gozaban de una reputación literaria, no solo Kazantzakis, sino Roger Vailland en La Loi (1958), Marguerite Duras en 10.30 PM Summer (1966) y Romain Gary en Promise at Dawn (1970).

Pero él era un mal juez de su potencial cinematográfico. Todos emergieron como imágenes pretenciosas, de alto nivel, desprovistas de figuras humanas reconocibles.

Intercalados entre estas placas de “arte elevado” había dos que complacían a la multitud. En Nunca el domingo tuvo el ingenio de burlarse de sí mismo, interpretando a Homer Thrace, un ingenuo estadounidense enamorado de “la gloria que era Grecia”.

Fue la película más atractiva de sus últimos años y merecidamente exitosa. La melodía del tema, de Manos Hadjidakis, se convirtió en un éxito internacional.

Topkapi (1964) era casi tan popular. Tomado de una historia de Eric Ambler sobre una redada en el Palacio Topkapi en Estambul, ganó un Oscar de apoyo para Peter Ustinov. Como Nunca el domingo, demostró que Dassin no había perdido por completo su sentido del humor.

Uno de los ocho hijos de padres inmigrantes judíos y rusos, nació Julius Dassin el 18 de diciembre de 1911 en Middletown, Connecticut, aunque la familia se mudó a Harlem cuando aún era joven. Fue educado en Morris High School en el Bronx y demostró un interés temprano en el drama.

Después de graduarse, Dassin viajó a Europa durante dos años, adquiriendo experiencia teatral y regresando a Nueva York en 1936. Para unirse a las compañías de teatro judías que florecían en la ciudad, se enseñó a sí mismo en idish.

Durante cinco veranos fue director de entretenimiento de una compañía judía en Catskills y también se unió a Artef Players, un colectivo socialista judío, para el que apareció en varias obras marxistas. En 1940 ya escribía para la radio.

Después de que RKO lo invitara a Hollywood durante seis meses como aprendiz de director, tuvo poco que hacer, pero le pagaron $ 200 por semana para participar en la producción de They Knew What They Wanted y el Sr. y la Sra. Smith de Hitchcock.

Hitch lo acosó sin piedad. “Nunca imprimiría una toma”, recordó Dassin, “sin gritar en mi dirección ‘¿Está bien para ti?’ “

Después de los seis meses, RKO no renovó el aprendizaje de Dassin, y lo echaron en el desierto de Hollywood.

Por casualidad, consiguió un trabajo en MGM y no desengañó a nadie cuando comenzaron a circular falsos rumores de que era el sobrino del jefe del estudio, Louis B Mayer.

Entonces, en 1941, pudo filmar dos cortometrajes, sobre Artur Rubinstein y Pablo Casals, y una adaptación de la historia de Poe The Tell-Tale Heart.

Estos languidecieron en la estantería durante meses hasta que un día, un cine cercano perdió un noticiero y le pidió a MGM algo para llenar el vacío. Envió The Tell-Tale Heart, que ganó varios premios y le otorgó a Dassin un contrato de siete años.

Todas sus primeras películas fueron potboilers, pero en 1944 fue asignado a The Canterville Ghost, basado en la historia de Oscar Wilde y actualizado a los tiempos modernos. Charles Laughton jugó el fantasma.

Dassin no estaba contento con el guión y trató de cambiarlo. Cuando MGM se negó, organizó una huelga de un hombre y 14 meses para escapar de su contrato. Perdiendo esa batalla, también, disparó rápidamente dos programas de relleno para completar sus obligaciones contractuales.

Al abandonar MGM, se unió a Universal con el productor y guionista Mark Hellinger, quien se estaba forjando una reputación de dramas con temas predominantemente masculinos. Entre ellos, Hellinger, Dassin y el escritor Richard Brooks produjeron un poderoso drama carcelario en Brute Force (1947).

La primera película memorable de Dassin, protagonizada por Burt Lancaster como convicto y Hume Cronyn como un director sádico que golpea a los prisioneros mientras escucha a Wagner. Muchas escenas violentas tuvieron que atenuarse para ser liberadas, especialmente una secuencia en la que los reclusos atacan a una paloma con sopletes.

The Naked City (1948) resultó ser la última película de Hellinger; Murió de un ataque al corazón durante la producción.

Ambientada en Nueva York, concluyó una investigación policial bastante convencional dentro de una magnífica evocación de la ciudad: sus limpiadores de calles, sus lecheros recorriendo sus rondas, la neblina matutina, todo filmado con cámaras ocultas. A menudo se dice que la ciudad en sí es la verdadera estrella de la película.

Con la muerte de Hellinger, Dassin cambió estudios nuevamente, estableciéndose en 20th Century Fox, para la cual hizo dos películas, Thieves ‘Highway (1949) y Night and the City (1950), con Richard Widmark. Ambos eran inusuales, aunque menos innovadores que The Naked City.

Thieves ‘Highway fue una historia de corrupción sindical en un contexto de la industria de camiones y los mercados de frutas y verduras. Fue decepcionado por una trama secundaria estereotipada, en la que el héroe (Richard Conte) se enamora de una tarta italiana con corazón (Valentina Cortese).

Night and the City, una historia de las raquetas de lucha de Londres, fue una película estilizada con fotografía casi expresionista. Los críticos ingleses de la época lo rechazaron como una tergiversación de la capital vista a través de los ojos de un extranjero. Críticos franceses más perspicaces vieron más allá de esto las cualidades subyacentes de la película.

Poco después de completar esta película, Dassin fue nombrado como comunista por Frank Tuttle y su compañero director, Edward Dmytryk, en un testimonio ante el Comité de la Cámara de Representantes sobre las actividades no estadounidenses. En seguida encontró los estudios cerrados para él.

Mientras se preparaba para montar un musical de Broadway con Bette Davis, Two’s Company, fue citado para comparecer ante el comité, pero posteriormente se le informó que esto se había “pospuesto indefinidamente”.

En efecto, estaba desempleado en América; así que él y su familia emigraron en 1953 a Francia, donde fueron invitados a dirigir una comedia de Fernandel. Sin embargo, fue despedido de la foto, dos días antes de que comenzara el rodaje, cuando las investigaciones en los Estados Unidos provocaron que se incluyera en la lista negra.

Durante dos años tuvo que ganarse la vida hasta que, en 1955, encontró a un productor francés dispuesto a respaldarlo en una película de bajo presupuesto basada en una novela de Auguste le Breton.

Esto se convirtió en Rififi, que fue la película francesa más rentable hecha hasta ese momento y ganó el premio al mejor director de Dassin en el Festival de Cine de Cannes. En él, desempeñó un pequeño papel de actuación, como un petardo con una debilidad por las mujeres, bajo el seudónimo de Perlo Vita.

En el festival conoció a Melina Mercouri, quien convenció a su padre, un miembro del parlamento griego, para que respaldara la próxima película de Dassin, El que debe morir (1957), que tenía un papel importante para ella como una puta que interpretaba a María Magdalena en la Pasión. jugar dentro de la película. Él Who Must Die fue originalmente muy admirado, aunque marcó el comienzo de un período más consciente de sí mismo en el trabajo de Dassin.

Lo atribuyó a los años de contemplación que siguieron a su caída en desgracia en Hollywood: “Comencé esos años como técnico”, dijo, “y salí de ellos como artista”. No era una visión universalmente compartida.

Hubo acuerdo general en que su versión de 1958 de La Loi, la novela ganadora del Premio Goncourt de Roger Vailland, fue una falla. Llamado Where the Hot Wind Blows en lanzamiento, fue protagonizada por Mercouri, Yves Montand, Pierre Brasseur, Gina Lollobrigida y Marcello Mastroianni.

Los dos últimos se impusieron a Dassin como condición para la financiación, y tuvo que escribir partes para adaptarse a sus personalidades de pantalla. Como resultado, consideró el guión “un desastre … simplemente una pesadilla”.

Recuperó su reputación en Never on Sunday, que hizo para su propia compañía de producción por solo $ 150,000, manteniendo el costo bajo al desempeñar uno de los papeles principales.

Topkapi también tuvo éxito, pero también hubo fracasos, especialmente una versión moderna de Phaedra (1962), con Mercouri, Raf Vallone y Anthony Perkins; y 10.30 PM Verano, la adaptación de Marguerite Duras con Mercouri como esposa alcohólica que pierde a su esposo (Peter Finch) frente a Romy Schneider.

En 1967, con la erosión de la lista negra de Hollywood, Dassin regresó a Estados Unidos y, con Mercouri, presentó un exitoso musical de Broadway de Never on Sunday bajo el título Ilya Darling.

Al año siguiente realizó un documental sobre la guerra árabe-israelí titulado Survival 1967, y Uptight, su primera película de Hollywood en 19 años. Fue una nueva versión de la novela de Liam O’Flaherty, The Informer, con la acción cambiada de los problemas irlandeses al movimiento de liberación negro. Se encontró forzado y pasado de moda, como si la larga ausencia de Dassin lo hubiera dejado fuera de contacto con las técnicas cinematográficas contemporáneas.

Cuando los coroneles tomaron el poder en Grecia en 1967, Dassin y Mercouri se lanzaron a la lucha para librar al país de la junta. Recaudaron fondos y difundieron propaganda, por lo que a Mercouri le quitaron la ciudadanía griega y le confiscaron sus propiedades.

Más tarde fueron convocados para ser juzgados en Atenas por conspiración. No fueron, pero en 1974 Dassin hizo una película llamada The Rehearsal, en forma de una obra teatral sobre la masacre de 25 estudiantes en la Universidad de Atenas en 1973. Fue filmada en un tiroteo, con Laurence Olivier, Maximilian Schell, Arthur Miller y Lillian Hellman dan sus servicios gratis. Unos días antes de la fecha de apertura, los coroneles fueron expulsados, por lo que nunca fue liberado.

Dassin y Mercouri, libres de regresar a Grecia, dividieron su tiempo entre teatro y cine, presentando una producción de The Threepenny Opera en griego en 1975 y haciendo una última película juntos, A Dream of Passion (1975), en la que interpretó a una actriz que se desvanecía. quien se involucra con una mujer estadounidense (Ellen Burstyn) encarcelada por infanticidio.

La película final de Dassin fue Circle of Two (1980), con Richard Burton como un artista que tiene un romance con Tatum O’Neal. Ninguna de las dos estrellas fue su elección, y la película fracasó estrepitosamente. Después de esto abandonó el cine para escribir obras de teatro y una novela.

Jules Dassin se casó, primero, Béatrice Launer, con quien tuvo dos hijas y un hijo, Joe, que era un cantante popular en Francia hasta que murió de un ataque al corazón a los 42 años; la noticia de su muerte causó que Dassin sufriera una coronaria.

El matrimonio se disolvió en 1962, y en 1966 se casó con Melina Mercouri, quien, después de la caída de los coroneles, se convirtió en la Ministra de Cultura griega y hizo campaña para el regreso a Grecia de los Mármoles de Elgin. Después de su muerte en 1994, Dassin estableció la Fundación Melina Mercouri para continuar su trabajo.


tomado de deportescineyotros

Una injusticia hecha al individuo es una 
amenaza hecha a toda la sociedad.
Montesquieu

Esteban Hernández

Existe una página negra en la historia del cine de Hollywood, negra no solo por la persecución implantada sino por lo que se derivó después entre delaciones y falsas acusaciones, me refiero al llamado macartismo o caza de brujas, que se desarrolló entre 1950 y 1956 en EEUU, proceso liderado por un individuo ambicioso, carente de escrúpulos, que utilizó todos los medios para destruir a actores/actrices, directores, productores y cuanta gente se le pintara roja o de izquierda. Pienso que esas son cosas de sociedades poco democráticas, de dictaduras, pero que en el ámbito norteamericano nunca debió haber tenido lugar. Las técnicas del macartismo se basaban en incriminar falsamente a los acusados, con hechos jamás comprobados, o incluir a determinados grupos en la lista de organizaciones pro-comunistas, sin que estos lo fueran. Se le llamó caza de brujas por su parecido con un proceso similar en el Medioevo, pues los acusados no tenían forma de demostrar su inocencia. Ese tipo de maraña, por llamarlo de alguna manera, no ha sido exclusivo del macartismo, quiero aclarar. Como dije las dictaduras son ejemplo de ello, no permiten hablar y basta que alguien lo haga, para que los de arriba acusen y los jueces servilmente acaten los elementos falsos para luego condenar sin piedad. El macartismo tuvo buena cobertura de la prensa y los elementos contrarios a este proceso fueron también de carácter público. Por suerte, ya antes que finalizara la década de los 50 y antes de la muerte de McCarthy, este proceso se vino abajo, aunque como ya dije, sus heridas ahí han quedado hasta hoy día.

Joseph McCarthy como persona era poco cosa, me imagino que un ser mentalmente enfermizo, quien terminó su vida alcoholizado en 1957. La justicia de la naturaleza se lo llevó definitivamente, pero él lesionó a muchos artistas y al arte del cine en sí. Aquí quiero referirme a dos grandes directores norteamericanos, muy distintos de Elia Kazan, que habló hasta por los codos cuando compareció ante el Comité de Actividades Anti-Norteamericanas, uno es Joseph Losey y el otro Jules Dassin, los que fueron víctimas de la caza de brujas y no acataron las ordenes de ir a testificar y optaron por el exilio.

Joseph Losey se inició como director en cine en 1943, pero fue llamado a servicio militar y no regresó al cine hasta 1945. Entre sus primeras realizaciones como director están el documental educativo, “A gun in his hands (1945)” (Un arma en sus manos) y el film “Galileo Galilei (1947)”. Su gran éxito llegó con el film “El muchacho de los cabellos verdes (1948)”, película que va contra el racismo.

Joseph Losey

Joseph Losey

A continuación dirigió algunos suspenses, entre ellos el remake de “M (1951)”, que Fritz Lang había dirigido en décadas anteriores en Alemania, y “El merodeador (1951)” protagonizado por Van Heflin, película filmada en Italia. Durante esta filmación se acusó a Losey de comunista por parte del Comité de actividades anti-americanas, ya que él había cursado estudios teatrales en Kiev, Moscú y Leningrado con anterioridad y mantenía contactos con los profesionales del arte de la Unión Soviética. Losey no compareció a declarar ante el comité ya mencionado, optó por exilarse en Inglaterra y realizó filmes bajo varios pseudónimos, tales como Andrea Forzano, Victor Hanbury y Joseph Walton. No tenía otra forma que esconderse para poder continuar su obra.

Van Heflin y Evelyn Keyes en una escena de El Merodeador (1951)

Van Heflin y Evelyn Keyes en una escena de “El merodeador (1951). Losey recibión notificación del Comité de actividades antiamericanas durante el rodaje de este film en Italia. Foto: doctormacro.com

En Gran Bretaña gozó de completa libertad desde 1954. Entre sus filmes más destacados entonces están:

– Los estupendos dramas “Eva (1962)” con Jeanne Moureau y Stanley Baker
– “El sirviente (1963)” con Bogarde y James Fox, que logró realizar acreditado con su verdadero nombre
– El drama –film de guerra “Rey y patria (1964)” con Bogarde, uno de sus mejores filmes en su carrera
– La comedia -suspense “Modesty Blaise (1966)” con Monica Vitti y Bogarde
– Los dramas “Accidente (1967)” con Bogarde y Stanley Baker,
– “La mujer maldita (1968)” con Elizabeth Taylor y Richard Burton,
– “El mensajero (1970)” con Allan Bates y Julie Christie
– El film de acción “Caza humana (1970) con Robert Shaw.
– Los dramas “El asesinato de Trotsky (1972)” con Richard Burton, Alain Delon y Rommy Schneider,
– “Galileo (1975)” con Topol,
– “El otro señor Klein (1976)” con Alain Delon y Jeanne Moreau, film que muestra la salvaje actitud de los nazis con todo aquello que pudiera parecer judío,
– “Don Giovanni (1979)” con Ruggero Raimondi,
– “La truite (1982)” (La trucha) con Isabelle Huppert y Jeanne Moreau,
– Su último film, “Los baños turcos (1985)” con Vanessa Redgrave, Diana Dors y Sarah Miles.

Afiche del film Rey y Patria de Joseph Losey

Afiche del film “Rey y Patria (1964)” de Joseph Losey

A pesar de que el Comité de actividades antiamericanas levantó las sanciones a Losey, este director jamás regresó a su natal EE.UU.

Jules Dassin fue un destacado director judío-americano de dramas y películas de crimen, quien en sus inicios dentro del séptimo arte intentó convertirse en actor, algo de lo que desistió al poco tiempo, para luego convertirse en director y guionista.

Jules Dassin

Jules Dassin

Dassin se crió en Harlem, Nueva York y una vez terminado sus estudios de escuela superior en 1929, se marchó a Europa para recibir clases de interpretación. A su regreso a Nueva York comenzó a actuar en obras del ARTEF Players habladas en yidish. A finales de la década de los 30, se sabe que Dassin se enroló en el partido comunista de los EE UU., membresía que abandonó una vez conoció del tratado Molotov- Ribbentrop firmado entre la URSS y la Alemania nazi. Casi al mismo tiempo, Dassin se trasladó a Hollywood, donde sirvió de discípulo- asistente de Hitchcok y Garson Kanin. Logró su primer gran éxito con el drama “Fuerza bruta (1947)” con Burt Lancaster, que se desarrolla en una cárcel con un cruel régimen penitenciario, al que le siguieron:

– El film de crimen “La ciudad desnuda (1948)” con Barry Fitzgerald
– Los filmes de cine negro “Mercado de ladrones (1949)” con Richard Conte, sobre un camionero que no cede ante la presión y chantaje de la mafia,
– “Noche en la ciudad (1950)” con Richard Widmark y Gene Tierney, film de los mejores realizados por Dassin, que se desarrolla en Londres con un Widmark convertido en un farsante que al final se quema en su propia salsa

Mientras Dassin desarrollaba su actividad como realizador, le llegaba una citación a declarar en el comité de actividades antiamericanas por su pasada afiliación al partido comunista y ser acusado como tal por los directores Edward Dmytryk y Frank Tuttle. Dassin se negó a testificar y abandonó los EE UU en 1953, trasladándose a París, donde realizó, con muchas dificultades financieras, el estupendo film de crimen “Rififi (1955)” con Jean Servais y Carl Möhner, y donde él también actuó, película que gira alrededor de un gran robo de joyas por parte de un grupo mafioso que se ve luego acosado por otro clan más poderoso. Para sorpresa del propio Dassin, por “Rififi” recibió el premio de mejor director en el festival de Cannes de 1955.

Luego Jules contrajo matrimonio con la actriz griega Melina Mercouri, la misma que llegara a ser Ministra de Cultura de su país. Jules y Melina establecieron una buena colaboración, el primero dirigiendo y la segunda protagonizando interesantes películas como:

– El film de cine negro- crimen “La ley (1958)” con un reparto de actores y actrices impresionante, que incluyó además a Gina Lollobrigida, Marcello Mastroianni, Yves Montand y Serge Reggiani, película que se desarrolla en un ambiente de un pueblo meridional y mafioso
– La comedia-drama “Nunca en domingo (1960)”, donde se recrea algo de la vida en Grecia
– El famoso drama “Fedra (1962)”, también protagonizado por Anthony Perkins y Raf Vallone, película con un argumento sumamente excitante
– El film de aventuras “Topkapi (1964)” con Maximilian Schell y Peter Ustinov, película sobre un robo muy tecnificado en Turquía, donde Melina tuvo una buena interpretación
– Los dramas “Promesa al amanecer (1970)” con Assi Dayan,
– “I dokimi (1974)” (El ensayo) con Mikis Theodorakis, Olympia Dukakis, entre otros, película que es una fuerte acusación al régimen de opresión impuesto por la dictadura en Grecia en los 60,
– “Kravgi gynaikon (1978)” (Un sueño de pasión) con Ellen Burstyn, en todos estos filmes con Melina Mercouri.

Dassin y Melina Mercouri en Nunca en domingo (1960)

Melina Mercouri y Jules Dassin en una escena de “Nunca en domingo (1960)”

Dassin murió el 31 de marzo de 2008 en Atenas, Grecia, como Losey, jamás volvió a su natal EEUU.

 

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