Hawks, Howard

Nombre Hawks, Howard
Actividad Director
Lugar de nacimiento Goshen
Fecha de nacimiento 30 de mayo de 1896
Lugar de fallecimiento Palm Spring
Fecha de fallecimiento 26 de diciembre de 1977
Filmografia Indice de películas de Hawks

tomado de Wikipedia

Biografía

Nació el 30 de mayo de 1896 en Goshen (Indiana) y murió el 26 de diciembre de 1977 en Palm Springs, (California).

Tuvo tres matrimonios: el primero con Athole Shearer (19281940), el segundo con Nancy Gross (19411947) y el tercero con Dee Hartford (19531959). Su primera esposa era hermana de Norma Shearer.

Antes de entrar en el mundo del cine fue piloto de aeroplano y corredor de coches. En Red Line 7000 homenajea este mundo de las carreras de coches, y en Sólo los ángeles tienen alas ofrece una visión menos romántica y más realista del mundo de los aviones en los años 30.

Comentario sobre su filmografía

Hawks ha dirigido películas desde 1926 (The Road to Glory) hasta 1970 (Río Lobo); un total de 47.

Trabajó en 23 guiones, de los que, sin embargo,no dirigió: QuicksandsTiger LoveThe Dresmaker From ParisThe Road to YeserdayHonesty – The Best PolicyUnderworld (no acreditado), Viva Villa! (no acreditado), Test PilotIndianapolis SpeedwayThe Outlaw (no acreditado ni en el guion ni en la dirección) y The Thing From Another World (no acreditado ni en el guion ni en la dirección); el resto de sus guiones los dirigió él.

Produjo 21 películas: la primera es Quicksands, en 1923, para Jack Conway, que también escribió Corvette K-225, para Richard Rosson; el resto son producciones de sus propias películas, por lo que tuvo un control sobre ellas que no solían tener otros directores de Hollywood.

Considerado por la industria americana como un artesano, son los europeos, en Cahiers du Cinèma, los que “descubren” para los americanos los valores de Hawks hasta llegar a ser considerado como uno de los más grandes directores de cine de todos los tiempos.

Hawks dirige cualquier tipo de género y, en los que toca, consigue obras maestras consideradas de las mejores del género.

Género “Cine negro”: Criminal CodeScarfaceTo Have and Have Not, en la que dignifica a Ernest HemingwayThe Big Sleep, novela de Raymond Chandler y guion de William Faulkner.

Comedias: Bringin Up Baby (La fiera de mi niña): maravillosa pareja protagonista formada por Cary Grant y Katharine Hepburn; His Girl Friday, segunda versión de Primera Plana, en la que cambia el personaje de hombre a mujer; Ball Of FireI Was a Male War BrideGentlemen Prefer Blondes.

Oeste: la saga de los ríos: Río RojoRío BravoRío Lobo (su última película). Además, Red Line 7000 (sobre carreras de coches), Hatari!, sobre captura de animales salvajes en África, Land of the Pharaohs, con una alta carga política, y hace una incursión en el género de terror / ciencia ficción con The Thing From Another World.

En dos ocasiones se copió a sí mismo: El Dorado, sobre Río Bravo y A Song Is Born, sobre Ball of Fire, en la que consiguió una vis cómica de Gary Cooper.

Se cuenta que John Ford, amigo de Hawks, después de haber visto Río Rojo y refiriéndose a John Wayne, dijo: “Nunca pensé que este hijo de puta supiera actuar”; de hecho, a partir de esta película, John Ford le da más profundidad a los personajes de Wayne, cosa que antes no había hecho, ya que eran totalmente planos.

Unas de sus premisas de trabajo era que la cámara siempre tenía que estar a la altura de los hombres, y que el espectador no debía ser consciente de su movimiento. Esto le proporcionaba un estilo en apariencia muy sencillo, pero a la vez muy difícil de ejecutar.

A pesar de haber hecho un puñado de las mejores películas de la historia del cine, no ganó ningún Óscar. Solo estuvo nominado en 1942 por El sargento York y recibió un Óscar honorífico por el conjunto de su carrera en 1975.

tomado de sensacine

Howard Winchester Hawks nació en Goshem, en el estado de Indiana (EE.UU.), en 1897 y falleció en Palm Springs, California, en 1977, siete años después de haber rodado su última película como director, Río Lobo. El trabajo de su familia le llevó a vivir en diferentes lugares hasta que finalmente recaló en Hollywood en los años 20, donde empezó trabajando como ayudante de atrezzo. Muy pronto comenzó a dirigir y llegó a realizar ocho películas antes de la llegada del sonoro.

Ya desde la época muda puso especial cuidado en la elaboración de los guiones, y aunque no suele aparecer acreditado como guionista, aparte de sugerir los temas y tramas de sus películas, intervenía directamente en la redacción de los mismos. Supo además buscar la colaboración inestimable de escritores de prestigio como Raymond ChandlerWilliam Faulkner o Ernst Hemingway con el que, curiosamente, se apostó que era capaz de realizar una gran película a partir de la peor de sus novelas: el escritor le cedió Tener y no tener y, efectivamente, Hawks la convirtió en un excelente guión y una excelente película.

Este cuidado y preocupación por el guión resulta lógico ya que, según él mismo afirmaba, lo principal de cualquier película es el relato. Los actores, diálogos, escenarios, movimientos de cámara etc. están al servicio de lo que la película quiera contar. Y su intención a la hora de contar, a la hora de hacer cine, no era otra que, según sus propias palabras, “gustar al público”. El mejor premio para él era entrar en una sala de cine y oír cómo el público reía viendo una de sus comedias, La novia era él, por ejemplo, o alguna escena cómica insertada en películas de otro género como Río Bravo o la citada Tener y no tener.

Hawks realizaba un intenso trabajo previo al rodaje, con el que trataba de minimizar todo lo posible la tarea de montaje. Editar la película era para él como verla por segunda vez, y nunca quedaba contento de su propio trabajo. Limitar las posibilidades de montaje era también un modo de eludir las posibles injerencias del estudio en el resultado final de la película. No olvidemos que Hawks siempre huyó de la dependencia de los grandes estudios, razón por la cual produjo él mismo la mayoría de sus obras. El hecho de no querer dejar para el montaje la realización última de la película le llevaba a una planificación minuciosa del guión para ir “montando” el film durante el mismo proceso de rodaje. Esta planificación perfecta puede ser la explicación de la solidez, coherencia, mesura y perfección que podemos encontrar en las obras de este director.

Hawks abordó todos los géneros clásicos: comedia (La fiera de mi niña), western (El Dorado (1966)), cine negro (Scarface, el terror del hampa), bélico (La escuadrilla del amanecer), drama (El Sargento York), musical (Nace una canción), aventuras (Hatari!) e incluso hizo una incursión en el cine histórico, Tierra de faraones. Pero todas ellas, al decir del propio Hawks, responden a un solo tema: la acción. Para Hawks eso es el cine, un relato de acción en el que los personajes son puestos en situaciones de peligro de las que deben salir con inteligencia, valentía, fuerza y, habitualmente, también con ironía y sentido del humor. Esta misma teoría la aplicaba a las comedias y explicaba que éstas se basan en colocar a los personajes en situaciones “insólitas” de las que deben salir airosos. Y lo entendemos sin problema al recordar a Cary Grant dejando Europa vestido de mujer soldado, a Gary Cooper aprendiendo a besar a Barbara Stanwyck y defendiéndola de una banda de gángsteres o a Ginger Rogers declarándose a un niño al confundirlo con su marido involucionado en Me siento rejuvenecer.

Este planteamiento lleva a Hawks, como él mismo explicaba, a conseguir que sus películas vayan un “20% más rápido” que las del resto de directores. Las comedias Luna nueva (1940) o La fiera de mi niña son un ejemplo claro de ello. Sin embargo, nada en sus obras deja entrever precipitación o una aceleración agotadora. Todo está contenido y en su justa medida. De hecho, esta rapidez no la consigue con espectaculares escenas de acción ni con violentos y arriesgados movimientos de cámara, ya que, aunque resulte paradójico, una señal propia de su estilo es la utilización de una cámara tranquila, a la altura de los hombros de los actores, que los sigue con la distancia necesaria para captar sus emociones y enmarcarlos en el escenario adecuado. No le gusta abusar de los primeros planos, pero sí estudia minuciosamente los encuadres para que, y lo diremos con sus propias palabras, “salga en ellos todo lo que tiene que salir”. Es entonces el propio relato, la propia historia, la que hace avanzar la película con la rapidez que su director pretendía.

Pero donde verdaderamente Hawks se muestra como un auténtico maestro es en la creación de ambientes, de escenarios inolvidables donde se desarrolla un drama individual y/o colectivo al que afectan, para bien o para mal, las características del entorno. Cada historia conlleva o se enmarca dentro de un universo diferente y Hawks acierta en la composición de los elementos que contribuyen a dibujar la atmósfera necesaria en cada caso. Podemos introducirnos en espacios cerrados y claustrofóbicos como el invernadero del militar retirado que contrata a Humphrey Bogart en El sueño eterno, o disfrutar en el despreocupado ambiente del grupo de cazadores profesionales en la sabana africana de Hatari!. Pero donde puede decirse que esta creación de universos alcanza su mayor perfección es en la Barranca de Sólo los ángeles tiene alas, un lugar donde los aviadores que llevan el correo entre los picos de una cordillera de América Latina viven sus dramas personales entre la niebla, la bruma, el ruido de los motores o el humo de los cigarrillos. En cualquier caso, Hawks rodea a sus personajes (habitualmente hombres fuertes de sensibilidad latente, que son vapuleados por la irrupción de una mujer de arrolladora personalidad) de los elementos ambientales necesarios para que el espectador sea introducido en la historia y viva como propias, las hazañas que los protagonistas tienen que acometer para llevar a cabo la misión que deben cumplir.

Sin duda, Howard Hawks es uno de los principales directores de la historia del cine. A través de su estilo sencillo, directo e intenso (el director “invisible”, a decir de Fernando Trueba) nos ha legado un generoso puñado de obras de arte que recogen las principales virtudes, sentimientos, debilidades y grandezas del ser humano.