Ladd, Alan

Nombre Alan Ladd
Actividad Actor
Lugar de nacimiento Hot Springs Arkansas
Fecha de Nacimiento 3 de septiembre de 1913
Lugar de fallecimiento Palm Springs California
Fecha de fallecimiento 29 de enero de 1964
Filmografia
  • Los insaciablesThe Carpetbaggers, como Nevada Smith – 1964 (último film)
  • 13, Calle Oeste13 West Street, como Walt Sherill – 1962
  • La espada del vencedorOrazi e curiazi, Horatius – 1961
  • Un pie en el infiernoOne Foot in Hell, Mitch – 1960
  • El paso de la muerteAll the Young Men, Kincaid – 1960
  • Guns of the Timberland, Jim Hadley – 1960
  • The Man in the Net, John Hamilton -1959
  • Arizona, prisión federalThe Badlanders, Peter Van Hoek – 1958
  • El rebelde orgullosoThe Proud Rebel, John Chandler – 1958
  • The Deep Six, Alec Austen – 1958
  • La sirena y el delfínBoy on a Dolphin, Dr. James Calder – 1957
  • The Big Land, Chad Morgan – 1957
  • A Cry in the Night, Narrador – 1956
  • Santiago (film), Cash Adams – 1956
  • The McConnell Story, Capt. Joseph C. McConnell, Jr. – 1955
  • Hell on Frisco Bay, Steve Rollins – 1955
  • Drum Beat, Johnny MacKay – 1954
  • El caballero negroThe Black Knight, John – 1954
  • Rebelión en el fuerteSaskatchewan, O’Rourke – 1954
  • Hell Below Zero, Duncan Craig – 1954
  • 60 segundos de vidaThe Red Beret – 1953
  • ShaneRaíces profundas/Shane, el desconocido – 1953
  • La legión del desiertoDesert Legion, Paul Lartal – 1953
  • La nave de los condenadosBotany Bay, Hugh Tallant – 1953
  • Tempestad en OrienteThunder in the East, Steve Gibbs – 1952
  • La novia de aceroThe Iron Mistress, Jim Bowie – 1952
  • Sólo una banderaRed Mountain, Capt. Brett Sherwood – 1951
  • Reto a la muerteAppointment with Danger, Al Goddard – 1951
  • Marcado a fuegoBranded, Choya – 1950
  • Captain Carey, U.S.A., Webster Carey – 1950
  • El misterio de una desconocidaChicago Deadline, Ed Adams – 1949
  • The Great Gatsby, Jay Gatsby – 1949
  • Eyes of Hollywood – 1949
  • Smith el silenciosoWhispering Smith, Luke Smith – 1948
  • Beyond Glory, Capt. Rockwell Gilman – 1948
  • SaigónSaigon (film), Mayor Larry Briggs – 1948
  • Wild Harvest, Joe Madigan – 1947
  • CalcutaCalcutta, Neale Gordon – 1947
  • Morena y peligrosaMy Favorite Brunette, Sam McCloud – 1947
  • O.S.S., Philip Masson/John Martin – 1946
  • Duffy’s tavern
  • La dalia azulThe Blue Dahlia, Johnny Morrison – 1946
  • Two Years Before the Mast, Charles Stewart – 1946
  • Fuera de la leySalty O’Rourke, Salty O’Rourke – 1945
  • Hollywood victory caravan (cortometraje)
  • El porvenir es nuestroAnd Now Tomorrow, Doctor Merek Vance – 1944
  • China, Mr. Jones – 1943
  • Letter from a Friend – 1943
  • Lucky Jordan, Lucky Jordan – 1942
  • The Glass Key, Ed Beaumont – 1942
  • El cuervoThis Gun for Hire, Philip Raven – 1942
  • Joan of Paris, Baby – 1942
  • Military Training – 1941
  • Cadet Girl – 1941
  • Great Guns – 1941
  • They Met in Bombay – 1941
  • The Reluctant Dragon – 1941
  • Paper Bullets – 1941
  • El gato negroThe Black Cat, Richard Hartley – 1941
  • Citizen Kane El ciudadano / Ciudadano Kane– 1941
  • Petticoat Politics, – 1941
  • I Look at You – 1941
  • Her First Romance, John Gilman – 1940
  • Victory, Heyst a los 18 años – 1940
  • Meet the Missus, novio de la novia de Higgins – 1940
  • El capitán CautelaCaptain Caution, Newton – 1940
  • The Howards of Virginia, vecino – 1940
  • Wildcat Bus – 1940
  • Those Were the Days!, Keg Rearick – 1940
  • Cross-Country Romance, Mr. Williams – 1940
  • Al amparo de la leyGangs of Chicago – 1940
  • In Old Missouri, hijo del propietario – 1940
  • The Light of Western Stars, Danny – 1940
  • Brother Rat and a Baby, cadete – 1940
  • The Green Hornet, Gilpin – 1940 (serial)
  • American Portrait, joven/viejo – 1940
  • Blame It on Love – 1940
  • Meat and Romance, Bill – 1940
  • Unfinished Rainbows, Charles Martin Hall – 1940
  • Señores del marRulers of the Sea, Colin Farrell – 1939
  • Hitler – Beast of Berlin, él mismo – 1939
  • The Mysterious Miss X, esbirro – 1939
  • Freshman Year, estudiante – 1938
  • Come On, Leathernecks!, camarero – 1938
  • Así nace una fantasíaThe Goldwyn Follies, cantante – 1938
  • Hold ‘Em Navy, oficial de marina – 1937
  • All Over Town, joven – 1937
  • Almas en el marSouls at Sea, marinero – 1937
  • The Last Train from Madrid, soldado – 1937
  • Born to the West -1937
  • Locuras de estudiantesPigskin Parade, estudiante – 1936
  • Saturday’s Millions, estudiante – 1933
  • Island of Lost Souls – 1933
  • Una vez en la vidaOnce in a Lifetime – 1932
  • Casada por azarNo man of her own – 1932
  • Tom Brown of Culver – 1932

WEBB ALAN LADD

tomado de wikipedia

Alan Ladd (Alan Walbridge LaddHot Springs, de Arkansas3 de septiembre de 1913 – Palm Springs, de California29 de enero de 1964) fue un actor estadounidense de cine negrocine bélico y western.

Se hizo célebre por su talante poco expresivo en escena y por su corta estatura (alrededor de 1,65 m.). En la mayor parte de las películas que protagonizó incorporó o bien al típico héroe norteamericano o a algún malvado no exento de principios. En ocasiones aparecía en los créditos como “Allan Ladd”.

Biografía y carrera artística

Ladd nació en Hot Springs, Arkansas, hijo de inmigrantes ingleses. Al principio de su carrera hacía pequeños papeles en el cine, como el de periodista en Ciudadano Kane, de Orson Welles (1941). Al año siguiente adquirió gran notoriedad por su papel de asesino con sentimientos en This Gun for Hire (en España, Contratado para matar) o El cuervo, 1942), junto a Veronica Lake. Al ser dicha actriz también menuda, los estudios reunieron a la pareja en otras producciones muy populares, como The Glass KeyThe Blue Dahlia y Saigon. Es de señalar que el destino de ambos actores sería trágico.

A Ladd le llegó el estrellato por su papel de pistolero también entrañable en el western clásico Shane (en España, Raíces profundas, 1953), con Jean Arthur y Van Heflin. Ladd fue elegido 3 veces en la lista Quigley 10 de estrellas del año (años 1947, 1953 y 1954). En 1954 protagonizó, junto a Peter CushingPatrick Troughton y otros veteranos actores británicos, la película El caballero negro (The Black Knight), también británica, donde representó, cosa rara en él, a un bravucón caballero medieval. Desgraciadamente este trabajo fue oscurecido por el gran éxito cosechado con Raíces profundas.

Ladd trabajó también en la radio, señaladamente en la serie Box 13, que se presentó de 1948 a 1949 y fue producida por la propia compañía del actor, Mayfair Productions.

Alan Ladd estuvo casado con su agente, la ex actriz de cine mudo Sue Carol. La actriz Jordan Ladd es su nieta. Con su primera esposa, Midge Harrold, tuvo un hijo, Alan Ladd, Jr., quien se hizo ejecutivo y productor cinematográfico, y fundó la Ladd Company. Otro hijo del actor, David Ladd, se casó con la actriz protagonista de la serie Los Ángeles de CharlieCheryl Ladd.

Alan Ladd murió en Palm Springs (California), de una sobredosis de alcohol y barbitúricos, en 1964, a los 50 años, en lo que se ha considerado un probable suicidio. Fue inhumado en el Forest Lawn Memorial Park Cemetery, de Glendale, California.


tomado de elladooscurodehollywood

UNA BALA EN EL PECHO
 
Por Jesús Iglesias Lerroux
 
El hombre, de rostro atractivo y sereno, abrió la puerta de su garage en su casa de Palm Springs, cerca de Los Angeles, se introdujo en el cuarto y extrajo de su funda su escopeta. Apoyó el cañón contra su pecho y disparó. Su muerte fue instantánea.
 
Alan Ladd, sabiéndose enfermo —le habían diagnosticado cáncer— no estaba precisamente en el ocaso de su carrera, pero la enfermedad lo había alejado forzosamente de la actuación.
 
Encasillado durante años en tipos similares de aventurero, y no obstante su inexpresividad y la repetición de gestos y actitudes, la dinámica de sus personajes lo convirtieron en una figura inmensamente popular.
 
En contra de lo que suele suceder, Alan Ladd comenzó a revelarse como actor dramático muy aceptable cuando ya no le quedaba tiempo. Ciertamente amargado por su incapacidad física, hombre de acción y sin resignarse a languidecer entre sufrimientos y compasión, tomó la fatal determinación sin comunicárselo a nadie.
 
Alan nació en Hot Springs, Arkansas, y desde muy joven destacó en los deportes, principalmente en natación. Su primera actividad profesional la realizó como periodista. En una ocasión y cuando entrevistó a la actriz Sue Carol, ésta le vio aptitudes para la escena y lo animó a convertirse en actor.
 
Siempre apoyado por Sue, logró que lo incluyeran en el elenco de “El cuervo”, de Frank Tuttle. Sue y Alan terminaron casándose y la carrera del actor cobró a partir de entonces una dinámica diferente.
 
Participó en “China”, “Calcuta”, “La dalia azul”, “Marcado a fuego”, “Tempestad en Oriente”, “La sirena y el delfín”, junto a Sofía Loren, y en treinta y tantas películas más, desde luego ninguna comparable a “Shane el desconocido” (“Raíces profundas”), que hizo de él uno de los actores más populares de la década de los cuarenta.
 
El film fue dirigido por George Stevens, en 1934, y desde entonces está constituido como un western clásico.
 
Sus últimas apariciones en la pantalla fueron en “Calle Oeste”, donde mostró aptitudes para el drama, y “The Carpetbaggers”, película póstuma. “El perro de flandes”, rodada en Bélgica, y “Herencia salvaje (“Misty”), lo cimentaron como un buen actor.
 
Alan Ladd quedó perpetuado en su hijo David, fruto de su matrimonio con Sue Carol. David debutó en “Rebelde y orgulloso”, y se reveló como un actor juvenil aceptable.

 

En estos días que se cumple el 50 aniversario de la muerte de uno de los vaqueros más emblemáticos del séptimo arte Alan Ladd. 

Un actor de pequeña estatura de apenas 1.65 metros, pero a pesar de su estatura encarno como pocos al héroe trágico clásico refugiado en aquel western memorable conocido como “Raíces profundas” de George Stevens. Un actor que tenía una gran voz y una sonrisa luminosa.

Alan Ladd es uno de esos grandes actores que no ha gozado del prestigio que realmente se merecía, le llovieron durante su carrera numerosas críticas tales como: que si era inexpresivo, que tenia nula capacidad interpretativa, que si era bajito, pero lo cierto es que en su amplia filmografía abundaron los grandes títulos de películas. 

Demasiado bajo para ser un galán y excesivamente guapo para hacer de villano, Alan Ladd fue, no obstante, el ídolo máximo de los dorados años 40 de Hollywood, superando en popularidad al propio Clark Gable. Solo o formando pareja con Veronica Lake, su nombre constituyó un inevitable reclamo en las concurridas pantallas de las salas de posguerra, que fueron testigo de su pasajero pero espectacular encumbramiento, meticulosamente orquestado por la Paramount, estudio del que se convirtió en pilar básico a lo largo de una década.
Nació en 1913 en Arkansas, hijo de emigrantes ingleses. Su padre murió cuando él tenía cuatro años. La madre decidió buscar un lugar mejor donde vivir y se trasladó a Oklahoma, donde vivieron 3 años, en ese tiempo la mujer volvió a casarse y el matrimonio con el niño emprendió viaje a Hollywood.
En su juventud destacó como atleta de élite: primero, como corredor de velocidad, y más tarde como nadador y saltador de trampolín (estuvo a punto de participar en las olimpiadas del año 1930, pero una lesión se lo impidió). Antes de triunfar en el cine se dedicó a los más variados oficios: empleado de gasolinera, acomodador de cine, socorrista e incluso fue periodista. 
 
Alan Ladd fue un atleta de élite 
 

Se presentaba a castings, pero los ejecutivos de la Universal le encontraban demasiado rubio y demasiado pequeño de estatura para mejores papeles. Se casó con Marjorie Jane en el año 36, tuvieron un hijo al año siguiente nació Alan Ladd Jr. que ha sido productor de cine y creador de la productora “The Ladd Company”, y poco más tarde se separaron aunque no se divorciarían hasta 1.941.

 
 
Alan Ladd con su hijo
 
Dotado de una excelente voz, el empujón definitivo que le aupó a la celebridad se lo proporcionaría la radio, donde se consagró como actor habitual en la emisora de Los Ángeles “Radio Show”, interpretando algunos infinidad de personajes secundarios con gran audiencia. Precisamente en uno de sus espacios radiofónicos despertaría la atención de la cazatalentos Sue Carol, que desde entonces fue su inseparable guía y consejera, y más adelante su querida esposa.
 
 
 
Alan Ladd y su mujer Sue Carol
 
Aunque no se casaron hasta 1.942 comenzaron inmediatamente una relación amorosa que hizo que el aspirante a actor tuviera preferencia en la agenda de su mujer y consiguiera salir del anonimato tras veinte películas sin ver su nombre en los créditos. Como Allan Ladd apareció en “Hitler, la bestia de Berlín” y ese mismo año, 1.940, apareció en otras quince películas.
 

La primera vez que lo vimos en pantalla en una película grande fue un papel sin acreditar en “Ciudadano Kane”, pero siempre será recordado por los menos por cuatro impresionantes películas, que se puede decir que hoy en día son grandes clásicos de la historia del cine. Tres de ellas representan el mejor cine negro del cine norteamericano de los años 40: “El cuervo” (1942) de Frank Tuttle“La llave de cristal” (1942) de Stuart Heisler y “La dalia azul” (1946) de George Marshall.

Alan Ladd estrella del cine negro
 
La suerte llamó a su puerta cuando protagonizó la película de serie B, “El Cuervo”, que misteriosamente se convirtió en un éxito y el nombre de Ladd, y el de su compañera de reparto la hermosa Veronica Lake, naturalmente la química de ambos fue utilizada en tres películas más: “La llave de cristal”, “La dalia azul” y “Saigón”. Ambos crearon la imagen de una pareja moderna y lo convirtieron en una gran estrella de la Paramount. 
 
Alan Ladd en “El cuervo”
 
 
Alan Ladd y Veronica Lake 
 

Llamado por su físico “el ángel del cine negro”, Alan Ladd supo crear personajes a la vez duros y vulnerables, y se lució en filmes como los citados o “Calcuta” (1947) de John Farrow“Rebelión en el fuerte (1954)” de Raoul Walsh“El rebelde orgulloso” (1958) de Michael Curtiz“Los insaciables” (1964) Edward Dmytryk y “La sirena y el delfín” (1957) de Jean Negulesco, un gran éxito de taquilla, que cuenta la leyenda que se necesitó de un taburete para rodar sus escenas de amor con una de las actrices más altas de Italia Sofía Loren.

Alan Ladd admirando las piernas de Sofia Loren
 
Su filmografía comprende un excesivo número de títulos olvidados y grandes westerns de serie B muy entretenidos y estimables como: “Smith, el silencioso” (1948) de Leslie Fenton“Marcado a fuego” (1950) de Rudolph Maté“Sólo una bandera” (1951) de John Farrow, “Tambores de guerra” (1954) de Delmer Daves“Grandes horizontes” (1957) de Gordon Douglas“Un pie en el infierno” (1960) de James B. Clark y sobre todo dos westerns de serie B que me encantan como son las estupendas: “La novia de acero” (1952) de Gordon Douglas y “Arizona, prisión federal” (1958) de Delmer Daves. 

Marcado a fuego
 
Sólo una bandera
 
Tambores de guerra
Grandes horizontes
La novia de acero
 
Rebelión en el fuerte
 
 
 
Arizona, prisión federal
 

Sus últimas apariciones en la pantalla fueron en “13 Calle Oeste” (1962) de Philip Leacock, donde mostró aptitudes para el drama, y “Los insaciables” (1963) de Edward Dmytryk, gran película póstuma. Alguien podría pensar que tras el éxito de “Raíces profundas” su protagonista se encontraría con cientos de propuestas para protagonizar grandes películas pero no fue así, porque el bueno de Alan Ladd tuvo que volver a sus películas de guerra, westerns de bajo presupuesto y películas de aventuras verdaderamente curiosas como “El caballero negro”, rodada en Inglaterra o “La espada del vencedor” péplum rodado en Italia. Trabajó con grandes directores como: Raoul Walsh, Gordon Douglas, Michael Curtiz, Frank Tuttle, Edward Dmytryk y Delmer Daves.

El caballero negro
 
 
La espada del vencedor 

En contra de lo que suele suceder, Alan Ladd comenzó a revelarse como actor dramático muy aceptable cuando ya no le quedaba tiempo. En el año 55 se enamoró de su compañera de rodaje, June Allyson, y la ruptura posterior al intenso idilio le sumió en una depresión que no le abandonaría hasta su muerte, parece que intentó suicidarse en 1.962 disparándose en el pecho con una escopeta. El actor falleció prematuramente a los cincuenta años, víctima de una sobredosis de calmantes. Tenía 51 años y dejaba viuda a su compañera Sue Carroll. Recientemente he leído que se suicido, porque le habían diagnosticado un cáncer, y no quería seguir sufriendo, amargado por su incapacidad física, hombre de acción y sin resignarse a languidecer entre sufrimientos y compasión, tomó la fatal determinación de suicidarse sin comunicárselo a nadie.

Y por último recordar esa obra cumbre del western “Shane” (1953) de George Stevens, donde interpretaba a héroe errante, que se cruzaba en su deambular con unos humildes granjeros en su guerra con los poderosos ganaderos, un interpretación memorable, sus miradas con Jean Arthur y ese espectacular duelo final contra Jack Palance, donde el héroe tiene que enfrentarse una vez más a un destino del que era imposible huir, son historia del mejor western. Y con aquellos gritos del niño pidiendo a Shane que no se vaya, y este desapareciendo una vez más huyendo del destino al que va unido inexorablemente.



Alan Walbridge Ladd nacio en Hot Springs (Arkansas), el 3 de septiembre de 1913 y fallecido en Palm Springs (California), el 29 de enero de 1964. Criado en California, donde despuntó en la universidad como un atleta nato (campeón de natación y corredor de fondo), ejerció toda clase de oficios (salvavidas, gasolinero, vendedor de perritos calientes) antes de llegar a Hollywood. Allí debutó, como simple figurante y extra, en la Universal, donde intervino en multitud de filmes, y fue radiofonista, uno de los mejores en la edad de oro de la radio (llegó a tener hasta 20 emisiones diferentes semanales).
Sus participaciones en los filmes cada vez eran más continuas y de mayor duración, pero su físico impedía que los productores le dieran oportunidades. Éstas llegaron, a regañadientes, pero llegaron. Fue un aventurero en títulos del estilo de Almas en el mar (1937), de Henry Hathaway, Señores del mar (1939), de Frank Lloyd, o El capitán Cautela (1940), de Richard Wallace, y un periodista de fulgurante aparición en Ciudadano Kane (1941), de Orson Welles.
En 1942, se casó con la ex-actriz Sue Carol, que también era su agente, la cual consiguió que Ladd fuera elegido el asesino a sueldo de El cuervo (1942), de Frank Tuttle. Este filme marcó el verdadero inicio de su carrera, su identificación con el género negro, el favor del público y la primera de una serie de películas junto a Verónica Lake (la actriz de cabello rubio platino que le tapaba el ojo, creando el peinado “peek a boo bang”). Ladd estaba espléndido en su papel de asesino a sueldo, nervioso, amable y amante de los gatos. La pareja fue amada por los fans que llenaban los cines para verlos. No fue, pues, producto de la casualidad que, cuando la Paramount abordó, en el mismo año, la segunda adaptación de la novela de Dashiell Hammett La llave de cristal, ambos resultasen insustituibles. El filme fue encargado a Stuart Heisler, que sublimó la célebre paliza que recibía Alan Ladd hasta extremos insospechados para la época.
El dúo Ladd-Lake fue reunido de nuevo en 1946, con motivo de una magistral muestra de género negro, La dalia azul, de George Marshall, donde Ladd es un piloto que, al volver, se encuentra con la infidelidad de su mujer. Ella es asesinada, Ladd es sospechoso, la Lake, guapísima, se enamora del piloto. En definitiva, todos los ingredientes necesarios, perfectamente ensamblados por el guión de Raymond Chandler.
Hasta 1953, Ladd fue héroe de westerns (Smith, el silencioso; Marcado por el fuego), viajó a China (1943), con Loretta Young, y a Calcuta (1947) con Gail Russel; acompañó a Deborah Kerr, en Tempestad en Oriente (1953), y a Virgina Mayo, en La novia de acero; fue un legionario francés, en La legión del desierto (1953), pero en ese año 1953 llegaría la mítica Raíces Profundas, de George Stevens. Ladd era el Shane del título original en este western de leyenda, la cima de su carrera, donde es el pistolero arrepentido que intenta olvidar su pasado, sin conseguirlo, en la granja de unos pacíficos colonos (Jean Arthur y Van Heflin). El duelo en la cantina, donde da cuenta de un malísimo Jack Palance, con el niño (desaparecido prematuramente en la adolescencia) Brandon de Wilde avisándole del peligro que viene de arriba ha quedado en los anales cinematográficos para siempre.
El propio Stevens le ofreció interpretar el Jett Rink de Gigante (1956), que luego hizo de James Dean una estrella, pero lo rechazó, aceptando otros que, salvo excepciones (Rebelión en el fuerte -1954-, El rebelde orgulloso -1958-) no pasaron de mediocres.
El actor que hubo de subirse a una banqueta para besar a Sofía Loren (La sirena y el delfín, 1957) murió dejando pendiente de estreno Los insaciables (1963), en la que había encarnado a un actor en decadencia, como quizá fuera él. Una sobredosis de sedantes, ingeridos durante una de sus habituales borracheras, fue la causa oficial de su muerte. En Hollywood nadie creyó que fuera accidental.
Su físico no le impidió ser una de las estrellas de Hollywood. Sobre todo cuando de cine negro se habla. Con su gabardina raída, su aspecto de duro angelical (fue llamado “el ángel del cine negro”), con sus ojos azules y rubia cabellera, y la preciosa Verónica Lake en sus brazos escaló no sólo la fama, sino la leyenda.



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